La reforma integral de la Casa Scott tuvo como objetivo transformar una vivienda genérica, proveniente de un plan estándar, en un hogar moderno, funcional y con identidad propia, diseñado a medida para una familia en crecimiento. La intervención reorganizó completamente la planta existente, aprovechando al máximo cada metro cuadrado y redefiniendo la distribución para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Entre las principales acciones, se trasladó la cocina, se demolieron espacios obsoletos y se amplió el sector del estar-comedor, así como los dormitorios y el baño principal. Se incorporó un nuevo escritorio, se mejoró la circulación general y se conectaron los ambientes de forma fluida. El antiguo espacio de cocina se reconvirtió en un garaje vinculado con la galería y el patio, integrando así usos sociales y funcionales.
El estar-comedor se duplicó en longitud, se vinculó visual y funcionalmente con un quincho integrado y un patio de luz. La nueva cocina se pensó como el verdadero corazón de la casa: un ambiente separado pero conectado, luminoso, con gran capacidad de guardado y pensado para alojar también las áreas técnicas como lavadero, instalaciones eléctricas y caldera dual.
Desde lo estético, el diseño combina modernidad y calidez. Se utilizó una paleta neutra de grises, beige y negro, que aporta sobriedad, elegancia y delicadeza. Las luminarias contemporáneas y la fachada en símil hormigón, con detalles metálicos en hierro negro, terminan de definir una identidad clara, actual y cuidada en cada detalle.
Esta reforma no solo transformó los espacios, sino también la forma de habitarlos. En C2 Arquitectura creemos que diseñar es mejorar la vida cotidiana, y este proyecto es testimonio de ello: una casa hecha hogar, pensada para nuevas formas de vivir.